Anda por lo negro el aguante personal hasta el verde consagrado en óvalo, flota, ilumina su privilegiada forma coloreada, que joda esta luz que se esconde tras la esquina y una puerta.
Perdura la batalla personal de bajo consumo, se rescata a si misma de un anterior a todo lo demás.
Habitados en las sombras se postulan mis vicios que amanecen con la persiana bajada, es mi retardo de borracho y canuto hierba de última hora. Será este tempo que respira profundo y traga saliva el que abra el hueco a la caída de mi yo saciado de letras.
Será de mi un hombre indeciso, una parte sin empezar.