sábado, abril 16, 2011

roce


De hasta cuando me habitan los quereles de una murga estropeada, una huelga clandestina en los abrazos que me esperan a media tarde. Guardianes sueltos de boquilla husmean entre esta historia que me precede de mi canto libertario. Vocifera mi guerrera parsimonia bandolera, mi carreta matona y pendenciera que se estruja por las horas , vive justa en los momentos que abandona en un recuerdo de tilapia pescatera o merluza madrileña en el menú del día.
Jalando derrotas me estremezco y germino a la fuerza, pues me empujas a echar raíces en tu selva, que te tengo ganas delirantes. Y la matraka que me das en la cabeza mientras voy golpeando letra y etra y letra y letra y letra y bucles sin fin que construyen este abismo controlado, y menos de ti de ti de ti ge ge e se letera ge facilona ge letre ke las fuerzas se atormenten en este tiempo proyectado en arena, a la espera de colarse hasta abajo, hasta el tiempo que cuentas, hasta el abismo que se estruja en tu boca mano mediante.